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El “Acoso Tecnológico Laboral” de Empresas Operadoras de Lotería contra Pequeños Comerciantes de Lotería y Empleadas de los Centros de Apuesta 23/02/2010 |
Los pequeños comerciantes de lotería, propietarios de Centros de Apuesta legales -usuarios de la Impresora Fiscal de Apuestas autorizada por el SENIAT y de los Servicios Públicos Telemáticos de Lotería supervisados por la CONALOT-, tienen su vida económica destrozada -literalmente hecha pedazos- y, conjuntamente con sus empleadas -taquilleras-, también están sufriendo graves riesgos y perjuicios judiciales, morales, bio psicológicos, personales y familiares, a causa de una sectaria y perniciosa modalidad de “acoso tecnológico laboral” que les impide comercializar legalmente las apuestas de todos los sorteos de triples y terminales de lotería que se realizan en el país, desde el pasado mes de noviembre del 2009, por el abuso de posición de dominio de tres grupos de empresas privadas operadoras de juegos de lotería y sus cuatro respectivas empresas filiales operadoras del servicio público telemático de captación de apuestas de lotería en línea -que están usurpando las facultades legales de cinco Instituciones Oficiales de Beneficencia Pública y Asistencia Social (IOBPAS)-.
Este acoso tecnológico es una especie de psicoterror laboral u hostigamiento psicoeconómico que obliga a los pequeños comerciantes de lotería a NO comercializar apuestas de algunos juegos de triples y terminales de lotería de alta demanda -por parte de los apostadores-, so pena de NO poder comercializar las apuestas de otros juegos también de alta demanda. Con el agravante técnico legal que, el pequeño comerciante de lotería no tiene elección inmediata posible de cambiar el software de lotería que utiliza su Centro de Apuesta, porque debe someterse a un riguroso trámite oficial para realizar la sustitución de la Operadora autorizada por la CONALOT para recibir la Prestación del Servicio Público Telemático de Lotería.
Al vender sólo apuestas de algunos juegos y no poder vender las jugadas de todos los sorteos, los Centros de Apuesta legales están teniendo, por lo menos, una baja del cuarenta por ciento (40%) en sus ventas, en el mejor de los casos, y hasta más de un cincuenta por ciento (50%) en la mayoría de estos, aún cuando existen muchos casos de agencias de lotería cuya depresión en las ventas es tan fuerte que algunos pequeños comerciantes de lotería han tenido que despedir a su empleadas y dedicarse a atender sus negocios familiarmente, porque la escandalosa pérdida de sus ventas les tiene al borde de la quiebra, lo cual significa que el acoso laboral no es sólo contra los pequeños comerciantes, también afecta a muchas empleadas de los centros de apuestas quienes están viendo amenazados sus puestos de trabajo.
Tal modalidad de acoso tecnológico laboral parece estar orientado a sabotear el sistema legal de apuestas de lotería, porque el mismo no había ocurrido nunca en Venezuela y comenzó a funcionar de la noche a la mañana, a través de las actuaciones arbitrarias de cuatro empresas privadas Operadoras de Servicio Público Telemático de Lotería, precisamente durante el primer mes del proceso de entrada en vigencia de la Providencia Administrativa SNAT/2009 Nº 0102 que establece el uso obligatorio de la “Impresora Fiscal de Apuestas”, el cual fue impuesto a los centros de apuesta a partir del 28 de octubre del 2009, por el Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (SENIAT) y por otras providencias administrativas de la Comisión Nacional de Lotería (CONALOT), que forman parte del sistema legal de regularización de la actividad de comercialización de las apuestas de lotería en línea cuyos medios de apuesta (tiques) son impresos en el Centro de Apuesta.
Simultáneamente, con el inicio de este acoso laboral a las agencias de lotería, se pudo conocer en diferentes lugares del país que algunos propietarios de centros de apuestas legales rechazaron ofertas de dos grandes cadenas de apuestas ilegales para vender jugadas de todos los sorteos a través de sistemas paralelos que operan clandestinamente con servicios de software que tienen su origen en los desarrollos de dos sistemas telemáticos que habían sido autorizados por la CONALOT desde el año 2007. O sea que: la versión "legal" de estos sistemas de software no permite la venta de ciertos apuestas de alta demanda, pero la versión "ilegal" si acepta la venta de estas demandadas jugadas... ¿Por qué será? ¿Quién se perjudica y quién se beneficia? ¿A quiénes debe suspender el Gobierno?
Cuatro de las nueve Operadoras de Servicio Publico Telemático, licenciadas por las Instituciones Oficiales de Beneficencia Pública y Asistencia Social y en proceso de registro ante la Comisión Nacional de Lotería, sin tener -y ni siquiera solicitar- la debida autorización de la CONALOT o de las IOBPAS, desactivaron, arbitraria y unilateralmente, las conexiones integradas de los sistemas públicos de validación de apuestas de todos los sorteos de triples y terminales de lotería que se realizan en el país, mermando significativamente las ventas en los Centros de Apuesta usuarios de la Impresora Fiscal de Apuestas.
Al desconectar injustificadamente los sistemas telemáticos de apuestas de lotería, estas Operadoras forzaron y sometieron violentamente al Centro de Apuesta -legalmente autorizado por la Comisión Nacional de Lotería (CONALOT) para comercializar todos los juegos de lotería de la Beneficencia Pública venezolana, a través de las impresoras fiscales de apuestas debidamente autorizadas por el SENIAT-. Cuatro Operadoras de software obligaron a unos dos o tres mil pequeños comerciantes de lotería a alinearse con los intereses particulares de tres grupos de empresas operadoras de juegos de lotería, con cuya violenta actuación los están acosando laboralmente, imponiéndoles un ilegal régimen monopolista de ventas cartelizadas de jugadas de triples y terminales de lotería que viola la Ley Nacional de Lotería, la Ley de Libre Competencia y, por si fuera poco, sabotea el programa de regularización de apuestas emprendido por las IOBPAS, la CONALOT y el SENIAT a través de la recién implantada Impresora Fiscal de Apuestas.
La violación de las Operadoras de Lotería se podría evidenciar como una acción aún mucho más violenta en la medida que las autoridades oficiales, tanto de los gobiernos regionales, municipales y central, como judiciales, entren en conocimiento pleno que el 70% de los centros de apuestas son pequeños y precarios comercios de apuestas de lotería, propiedad de pequeños comerciantes quienes más que empresarios son trabajadores independientes que laboran arduamente para obtener el sustento de sus familias.
Debemos Detener este Acoso Laboral recurriendo a la Constitución y las Leyes
Durante los tres meses que ha durado el acoso tecnológico antes mencionado, los centros de apuestas usuarios de la Impresora Fiscal de Apuestas, integrantes de la cadena del sistema legal de comercialización de juegos de lotería, dejaron de recibir más de tres millones de bolívares fuertes, o sea: tres mil millones de bolívares viejos. Este hecho sin precedentes en la historia de la lotería en Venezuela podría significar lo siguiente:
a) Que los pequeños comerciantes de lotería, mediante el acoso tecnológico, fueron violentamente despojados de un dinero que fue a parar a las manos del sistema de apuestas paralelas, lo cual obliga a confirmar que además de un evidente acoso laboral también estamos ante un caso obvio de saboteo dirigido contra el sistema legal de comercialización de apuestas de lotería, para favorecer las ventas ilegales e impedir la recaudación de derechos legales, impuestos y tributos a las IOBPAS, el SENIAT y los Municipios; cuyas respectivas responsabilidades legales deberían atribuírseles sin discusión a las Operadoras que ejecutaron la desconexión del sistema público de validación de apuestas legales.
b) Que al dejar de recibir más de tres mil millones de bolívares viejos a causa del acoso tecnológico, los pequeños comerciantes de lotería fueron brutalmente canibalizados por el sistema de ventas paralelas de dos renombradas bancas pseudoclandestinas, perdiendo violentamente -los pequeños loteros legales- su capacidad para pagar los alquileres de los locales donde funcionan sus centros de apuestas, los sueldos y prestaciones sociales de su personal, los gastos propios para garantizarse el sustento familiar y la educación de sus hijos, sobrinos y nietos, y hasta quedaron incapacitados para pagar los giros de las impresoras fiscales de apuestas y la obligatoria modernización de los equipos que adquirieron a crédito para cumplir con la providencia Nº 0102, así como para cumplir con los pagos de los derechos legales, impuestos y tributos a las IOBPAS, el SENIAT y los Municipios; siendo igualmente, las únicas responsables legales de los daños y perjuicios correspondientes, las empresas Operadoras que ejecutaron injustificadamente la desconexión del sistema público de validación de apuestas legales.
c) Que en consecuencia con las dos realidades antes expuestas debemos considerar que los daños materiales causados a las IOBPAS, el SENIAT, los Municipios y a los pequeños comerciantes de lotería ascienden a más de Un Millón 200 Mil bolívares fuertes, o sea: 1.200 Millones de bolívares viejos, por causa de las mismas Operadoras que ejecutaron el acoso tecnológico laboral a los centros de apuesta.
d) Qué el mencionado acoso tecnológico ha causado y continúa causando un dañino estado de estrés laboral a los pequeños comerciantes de lotería y al personal de los centros de apuesta acosados, con las correspondientes consecuencias en la salud de estas personas que nada tienen que ver con las guerras particulares que puedan estarse inventando las Operadoras de Lotería que ejecutan salvajemente el mencionado acoso laboral, cuyas consecuencias económicas hasta ahora son inconmensurables, pero que también son responsabilidad legal de las Operadoras acosadoras.
En consecuencia con todo lo antes expuesto, los pequeños comerciantes de lotería deben unirse en un Comité Pro Defensa Jurídica de los Centros de Apuesta Legales, para reclamar judicialmente los graves perjuicios económicos que les han ocasionado y les continúan ocasionando las Operadoras y para denunciar a través de la prensa y ante las autoridades competentes el grave riesgo legal al cual están siendo sometidas las agencias de lotería que han quedado incapacitadas para cumplirles a las IOBPAS, al SENIAT y a los Municipios, con la finalidad de que estas instituciones oficiales les exoneren los derechos legales, impuestos y tributos causados durante los tres meses de acoso tecnológico laboral a los cuales han estado sometidos hasta la fecha de hoy, en nombre de cinco Instituciones Oficiales de Beneficencia Pública y Asistencia Social (IOBPAS).
La próxima semana convocaremos a una reunión urgente de los pequeños comerciantes de lotería y comercializadores afectados para acordar las acciones que se realizarán para darle un parao a las Operadoras que están actuando como si las Loterías del Estado -IOBPAS- fueran propiedad personal de los dueños de esas empresas privadas, cuyos directivos no terminan de comprender que en este país la propiedad de las Loterías del Estado es de las Gobernaciones y el Distrito Capital y que, aún así, las IOBPAS y las Operadoras no se Gobiernan solas. Existe un ente rector para velar el cabal cumplimiento de la Ley Nacional de Lotería, por parte de todas las instituciones y personas dedicadas a la actividad de explotación de juegos de lotería, tal autoridad superior es la Comisión Nacional de Lotería (CONALOT), cuyas nuevas autoridades, por lo reciente de su ingreso a la Institución, observan cuidadosamente para no fallar en las inevitables y rigurosas medidas que deberán tomar para devolverle al sector la tranquilidad y la paz perturbada por intereses mezquinos que quieren convertir en beneficencia privada a la Beneficencia Pública.
También Tenemos que Exigir la Debida Transparencia de los Sorteos en respeto a los Apostadores Venezolanos
Incluiremos en la agenda de la mencionada reunión un punto especial para tratar el asunto de las recogidas de apuestas a números pre-premiados, lo cual se viene convirtiendo en una gran calamidad económica para los comercializadores, banqueros y centros de apuestas, que se repite cada día con mayor frecuencia y siempre siguiendo el mismo modus operandi del mes de octubre del 2009 del pasado año, cuando la banca se levanto en varias protestas regionales que fueron acalladas con un simple formalismo de la Lotería cuestionada.
Es propicia esta oportunidad para recomendarles a los vivos que se dedican a comprarle a los presuntos testaferros de cierta empresa Operadora, información de estos números
pre-premiados que luego aparecen como los supuestos números ganadores, que tanto comercializadores como banqueros y centros de apuestas han decidido -y así lo han venido cumpliendo- NO pagar los números recogidos e inclusive llevar los casos de las recogidas más escandalosas hasta el Ministerio Público para que la Justicia se encargue de quienes están burlándose de los apostadores al no cumplir con la debida transparencia en los sorteos.
Fuente: Unelotería
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